Este web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar y adaptarse a vuestra navegación y vuestras preferencias, entre otras tareas.
Si continuáis navegando, entenderemos que aceptáis nuestra política de privacidad.
Política de cookies

Política de cookies +
  Menú

Cómo escribir con la técnica El viaje del héroe

Herramientas para escritores

Cómo escribir con la técnica El viaje del héroe

  Cómo escribir con la técnica El viaje del héroe


La mayoría de las novelas se rigen por esta estructura y aunque aparentemente el nombre “viaje del héroe” insta a pensar que la estructura solo sirve para novelas de aventuras, no es cierto. La referencia al “héroe” viene a significar que cualquier personaje protagonista, ya sea una madre que tiene que superar su alcoholismo para recuperar la custodia de sus hijos, o un niño que supera una enfermedad a base de fe, puede ser el héroe de tu historia. En base a esta estructura puedes diseñar y escribir un primer borrador de tu historia.

El mundo ordinario

Debes presentar al protagonista en su vida cotidiana, donde todo es familiar, cómodo y estable. Muestra sus relaciones con amigos, familiares, vecinos, etc, siempre y cuando sean personajes que vayan a jugar un papel mínimamente importante en la historia. Si la familia de tu protagonista no va a participar en la historia, no será necesario que la muestres, y eso se aplica al resto de personajes secundarios.

La llamada a la aventura

Se presenta un problema o desafío que el protagonista debe enfrentar. Entra en escena el conflicto principal que el protagonista deberá intentar resolver. Y aquí es donde se genera una pregunta: ¿conseguirá el protagonista superar el problema?

El rechazo de la llamada

¿Por qué el protagonista rechazaría la llamada a la aventura? Puede ser por varios motivos, aunque principalmente será por miedo. Hay muchos tipos de miedos: miedo de enfrentarse a lo desconocido. Miedo de abandonar su zona de confort. Miedo a morir. O puede deberse a un impedimento externo que no permita avanzar al protagonista como puede ser un accidente, una batalla que no esperaba, un conflicto que ralentiza su decisión, etc.
Si el personaje no está dispuesto a enfrentar la llamada a la aventura, ¿qué hay que hacer entonces? Debes poner en marcha el detonante, es decir, sacarás a tu personaje de esa zona de confort y le enfrentarás a sus miedos. Si el personaje le teme al agua porque no sabe nadar, en algún momento de la historia deberás enfrentarle a ese miedo, métele en un lio en el que tiene que decidir si se lanza al agua para salvar a alguien o deja que ese alguien se ahogue delante de sus narices. Si, por el contrario, hay un impedimento externo que le impide avanzar hacia el conflicto, como puede ser un accidente, primero deberá recuperarse de sus heridas y contusiones antes de continuar. Con el detonante debes conseguir que el protagonista esté motivado para enfrentarse al conflicto.

El mentor

El mentor es el personaje que guiará al protagonista. La figura del mentor puede ser un padre, una madre, un hijo, un amigo, un animal, un libro… lo que tú escojas para que guie al protagonista, para que le haga entrar en razón y el protagonista vea que no tiene más opción que enfrentarse al problema. Por ejemplo, si tu protagonista se ha intoxicado con un veneno pero teme ir al médico, ocultará lo que le ha sucedido hasta que el resto de personajes vean que no se encuentra bien. Será entonces cuando alguno de ellos le hará entrar en razón para que visite al médico.

Atravesar el primer umbral

El protagonista ha aceptado la aventura y quiere resolver el conflicto. Ahora está comprometido con el viaje y ya no puede dar marcha atrás, ha cruzado la línea de no retorno. Este viaje puede ser un viaje físico, de la Tierra al planeta Júpiter o de un país como Nueva York a Inglaterra. Pero también puede referirse a un viaje interno como tener que superar el miedo al agua, por ejemplo.

Pruebas, aliados y enemigos

El protagonista hallará información relevante que le llevará a continuar con su propósito de resolver el conflicto, hará aliados y enemigos que pondrán a prueba sus habilidades y reacciones bajo presión. Aquí mostrarás de qué está hecho tu protagonista, qué esconde en su interior, cuál es su auténtico carácter.

Aproximación a la caverna más profunda

El mundo especial ya está controlado, el protagonista ya se ha enfrentado a los primeros obstáculos y conoce quiénes están de su parte y quiénes no. Esto es como la calma que precede a la tormenta. El protagonista se prepara para la batalla final, se aproxima al enfrentamiento que tanto ha temido: la muerte o un peligro que puede llevarle a la muerte. Puede ser un enfrentamiento directo contra el antagonista, un secuestro que sufre el protagonista y que tendrá que superar acudiendo a su ingenio si desea liberarse, o tener aliados fuera que le ayuden a salir.

La odisea

La suerte del protagonista se acaba y llega la hora de enfrentarse a una posible muerte, lo que mantendrá la tensión en el lector al no saber si saldrá con vida o no. Los aliados del protagonista se hallan fuera de juego, o capturados, o están a punto de matarles. También puede ser un momento de tensión psicológica donde se insta al protagonista a abandonar la aventura, pero si abandona no encontrará nunca la paz interior que busca, y el hecho de no abandonar cambia al protagonista. Cada historia precisa de un momento crítico y decisivo en el que el protagonista o sus propósitos corran un serio riesgo de perderse.

La recompensa

El protagonista lo ha pasado muy mal pero ha sobrevivido a una posible muerte y debe admitir sus debilidades y errores. Puede haber perdido a un amigo por el camino, pero después de luchar se recuperará de lo que ha vivido a lo largo de la historia. Y finalmente obtendrá una recompensa que puede ser: un objeto mágico, conocimiento de lo que necesita cambiar o mejorar, o puede que obtenga un mayor entendimiento de la vida.

El camino de regreso

El héroe cae en la cuenta de que es necesario dejar atrás el mundo especial, aunque todavía le aguardan otros peligros, tentaciones o pruebas, como podría ser enfrentarse al castigo de unos padres que han estado preocupados desde que su hijo desapareció. Por supuesto, dependerá de la historia que estés escribiendo.

La resurrección

El héroe demuestra que ha cambiado, pero todavía no ha aprendido todo lo que tenía que aprender. Este es el momento de la gran victoria, el momento por el que el protagonista se ha estado preparando durante todo el viaje. Es un examen final para el héroe, que deberá superar una vez más para reafirmar las lecciones aprendidas en el transcurso de la historia. Si tienes una historia donde el protagonista se dedicaba a matar a los malos por venganza, esta vez deberá poner en práctica su aprendizaje y en este último enfrentamiento con otro secuaz del antagonista, deberá decidir no disparar a matar, sino llamar a la policía, por ejemplo.

El retorno

El héroe regresa al mundo ordinario donde todo sigue igual excepto él. Regresa a casa con una lección aprendida, su mundo ya no será el que era antes porque él ha cambiado.

Si te apetece indagar más te dejo el enlace al libro El viaje del escritor, de Christopher Vogler donde te habla más específicamente de El viaje del héroe.

¿Has usado alguna vez esta técnica para estructurar tus novelas?

Cuéntamelo en los comentarios.

COMENTARIOS
Comenta