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Me gusta escribir pero no sé de qué

Diario de escritora

Me gusta escribir pero no sé de qué

  Me gusta escribir pero no sé de qué


Cuando descubres que esto de escribir te gusta, empiezas a preguntarte sobre qué escribir. Como ya comenté en este post cómo obtener ideas para escribir, pero a veces eso no basta para saber por dónde empezar.
Hoy te voy a dar algunos consejos que pueden ayudarte a decidir sobre qué escribir y que descubras qué es lo que más te llama la atención: si escribir poesía, cuentos, relatos, o una novela.

Tus influencias

Cuando di mis primeros pasos en la escritura, en lo primero que me fijé fue en mis influencias. Durante la época de los 80 me vi muy influenciada por las series de televisión de manga japonés como: Eriko, Valentina, La mágica Emi, La pequeña Memole, Campeones, Jem y los hologramas, y mucho más, y uno de los temas que más se repetía era el amor.
Cuando decidí que iba a intentar escribir algo, pensé en una novela. Había escrito algunos poemas, pero no era algo que me llenara, así que probé con la novela. Y me gustó.

La primera novela que escribí la llamé: Recuerdos de infancia (un título nada original), y aun siendo principiante, que no sabía nada sobre estructura, ni planificación de una historia, ni qué la novela debe tener un conflicto, y muchas otras cosas que ignoraba, lo importante es que la acabé. En varios años escribí 3 novelas relacionadas con el amor, pero cambié totalmente de género cuando leí Harry Potter. Fue un antes y un después, porque ahí descubrí lo que de verdad me apasionaba: escribir fantasía.

La música

La música puede ser otro disparador creativo que te ayude a descubrir qué quieres escribir. La música, en su mezcla de sonidos y letras, siempre tocan los más profundo de tu ser. Las letras de esas canciones son una buena base para encontrar qué escribir.
Recuerdo que empecé una historia donde a una chica le había tocado pasar una semana entera con sus ídolos, pero fue una novela que no llegué a terminar.

Tus vivencias

Tu vida personal es rica en anécdotas y situaciones. Habrá recuerdos dolorosos, pero también divertidos, y puedes escoger uno de esos acontecimientos y transformarlos en una historia de ficción. O una autobiografía, según lo que descubras que te gusta escribir.
Por ejemplo: en la novela de La chica estelar, añadí el miedo a la oscuridad, que es algo que todos, de niños, hemos sufrido.

Tema social

Otra opción es coger un tema social y escribir sobre él. Por ejemplo: invertir recursos para crear mejores sociedades sin sacrificar la naturaleza. Podrías escribir sobre cómo un arquitecto lucha contra las grandes empresas para fomentar la conservación del planeta Tierra, o podrías tratar el mismo tema desde el punto de vista de un niño que cuida las plantas y, cuando otros lo ven, le imitan. Busca ese tema social que a ti te escuece y crea una historia a partir de ahí.

En la novela actual que escribo, trato el tema social de las madres, haciendo referencia que no siempre se es un buen hijo y lo mal que se pasa cuando ellas ya no están a tu lado.

Hay muchas maneras de descubrir qué quieres escribir, pero ten en cuenta esto: la idea tiene que llamarte la atención o no te motivará lo suficiente para terminar la historia. Ya te hablé de la motivación aquí.

¿Tienes una historia que contar?

Cuéntamelo en los comentarios.
 

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