Boy, relatos de la infancia

Boy, relatos de la infancia

Autor: Roald Dhal

Género: Autobiografía y literatura infantil

Sinopsis

Son relatos de unas cuantas cosas que le sucedieron a Roald Dahl durante su estancia en la escuela y después de salir de ella. Algunas son divertidas. Otras, tristes. Todas son verdad. Y algunas de ellas le inspiraron para contar fantásticas, divertidas y terribles aventuras en sus libros.

Opinión como lectora

He disfrutado de este libro. He vuelto a recodar mi infancia a través de las aventuras y desventuras del autor y me ha hecho pensar que tengo agradecer que la humanidad, en ciertos aspectos, haya evolucionado. ¿Por qué? Porque antes los médicos no usaban la anestesia y Roald experimentó varias intervenciones como la extracción de una muela, o cuando se corta casi por completo la nariz en un accidente de coche.

Otra de las anécdotas que me impactó fue descubrir que en el año 1930, aproximadamente, el internado al que asistió el autor, tenía las letrinas en la calle. Eran casetas como las que puedes encontrar hoy en día en cualquier lugar de Barcelona, pero la diferencia es que antes no tenían puertas. En invierno, esos retretes se congelaban y había un profesor que utilizaba a uno de los alumnos para que le calentase la taza del retrete antes de sentarse a hacer sus necesidades. Anécdotas que hoy en día serían noticia en el periódico.

Opinión como escritora

Es un libro muy ágil de leer. Tiene anécdotas que te hacen reír y otros que te ponen triste.

Los capítulos son cortos y la letra tiene un tamaño 14. Está bien escrito.

Cuando empieza con los capítulos del internado, me recordó a la historia de Harry Potter. Hay similitudes como por ejemplo: el frío que pasaban dentro del colegio. Lo estrictos que eran los profesores, incluso existieron los prefectos, alumnos que se dedicaban a vigilar a los más pequeños. Por contra, estos abusaban de su autoridad y pegaban a los más pequeños con la vara. Roald experimentó en carnes propias esa experiencia.

En definitiva, un libro recomendado para todos los públicos. Lo guardaré como un tesoro en mi estantería de lecturas.