Crecimiento personal

Cómo aprender a escuchar a tu intuición

No recuerdo cuántos años tenía cuando aprendí a escuchar a mi intuición, pero es la intuición la que me ha traído hasta aquí.

En el pasado, siempre fui reacia a suscribirme a un curso de escritura, no recuerdo por qué, y ese pensamiento estaba siendo una creencia limitante, una barrera que yo misma me estaba poniendo sin darme cuenta y que me impedía crecer como escritora. Ya hablé de las falsas creencias aquí. Pero al final, es la vida la que te pone de cara al camino que deseas recorrer.

Hace cinco años, durante el verano, y llevada por una decisión firme que nacía de mi intuición, decidí que quería buscar editorial para publicar. Tenía una novela escrita y, después de llevarla al registro de la propiedad intelectual, me surgió la posibilidad de enviar el manuscrito a una editorial que pedía historias de fantasía, terror y ciencia ficción; y la mía encajaba, ya que La chica estelar es de fantasía juvenil.

Tres meses después, un domingo, la editora me llamó y me dijo que se había leído media novela y que le estaba gustando mucho, ¡iban a publicarla! Imagínate mi alegría 😀

Pocos meses después, tuve la ocasión de asistir a la presentación de un autor que publicaba con esta misma editorial y, durante el evento, conocí a la editora y a otro escritor que venía de un pueblo cercano al mío; con este último nos dimos los teléfonos porque él quería que yo le avisase cuando mi novela estuviera publicada.

Año y medio después de estar retrasando la publicación del libro por otros autores que iban antes que yo, la editora volvió a llamarme y, con pesar, me dijo que, después de haber leído la novela al completo, no podía publicarla porque había fallos de trama. Si al inicio sentí alegría, en esa ocasión fue como un recibir un jarro de agua fría. Frente a la situación, no tuve más remedio que contactar con ese otro escritor que había conocido en la presentación y decirle que no iban a publicarme. A él le pareció un fastidio, por decirlo suavemente, y se ofreció a ser mi lector cero.

Durante un par de meses, él estuvo leyendo mi novela y me iba marcando los fallos, pero también lo que le gustaba, hasta que terminó la lectura. Fue entonces cuando sentí que había llegado el momento de apuntarme a un curso de escritura para mejorar. Un mes después de estar valorando varios cursos, apareció mi Maestra, a la que le estaré eternamente agradecida y con la que sigo aprendiendo.

Y después de aprender qué elementos componen una novela, saber cómo estructurarla y, al final, aprender a planificar, reescribí la historia que le había gustado a la editorial y me lancé a la auto publicación. Pero no descarto, en un futuro, volver a intentarlo con las editoriales.

Como ves, el camino por el que te lleva la intuición no está exento de baches, sin embargo, las personas necesitamos equivocarnos para evolucionar y aprender, y si alguna vez sientes que tu intuición te ha engañado, reflexiona y pregúntate: ¿qué tengo que aprender de esta situación? En mi caso, negarme a pagar un curso de escritura provocó que esa barrera limitante que me había autoimpuesto me impidiera crecer como escritora, así que no puedo pensar que mi intuición se equivocó, porque no lo hizo.

La intuición es una emoción que se siente en el centro del pecho. La sensación es como cuando decides que quieres tener un perro pero no sabes cuál. Visitas una perrera y en cuanto ves a ese animal que te mira directamente a los ojos sientes que es él y no otro el que te tienes que llevar. ¡Pero cuidado! No confundas la intuición con el ego, porque el ego nace de los pensamientos y no de una emoción. Si tienes claro qué deseas conseguir en la vidaempieza a escuchar a tu intuición y descubre el camino por el que te va guiando hasta conseguir lo que deseas.

¿Escuchas a tu intuición?

Cuéntamelo en los comentarios.

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