Herramientas para escribir

Cómo bajar tu lista de lecturas pendientes

La lectura es la materia prima de toda escritora. Todas tenemos listas de libros pendientes de leer en la estantería. Esa lista que nunca baja porque siempre te encaprichas de alguna novedad que te ha gustado y la compras. Y no me refiero a los manuales de escritura, sino a los libros para disfrutar.
Este año que empieza me he propuesto leer mucho y voy a contarte cómo bajar tu lista de libros pendientes; si no todos, lo suficiente como para dejar de tener esa sensación de: ‘no voy a terminar nunca de leer lo que tengo en la estantería’. Si quieres unirte, eres bienvenida 😉

No comprar más libros durante 1 año

Este es el primer paso, y el más difícil, porque nada te detiene para comprar un libro nuevo que quieres leer. Pero si de verdad quieres bajar tu lista de pendientes, tendrás que echar mano de tu fuerza de voluntad. Piensa que bajar esa lista de libros pendientes puede ser una gran satisfacción y una recompensa al mismo tiempo, luego verás por qué 😉

Haz una lista

Tener una lista de los títulos de los libros pendientes de leer, tanto en papel, digital o en audiolibro, te ayudará a poner en perspectiva esta nueva meta. Esto incluye las sagas que tengas incompletas.

Ahorra mientras no compras

Si sabes cuánto sueles gastar al mes en libros, puedes ahorrarlo para más adelante. Será gratificante ver tu lista de pendientes terminada y volver a llenar de golpe las estanterías con libros nuevos. ¿Te lo imaginas? 😀 Esta es tu recompensa por haber logrado terminar con esos libros que llevaban esperándote tanto tiempo.

Anota los títulos de los libros nuevos que te llamen la atención

Esta lista no podía faltar, claro. Anota los títulos de los libros que hayas visto en reseñas o recomendaciones de amistades. También puedes crear un documento en tu ordenador con capturas de las portadas para que sea más visual, y anotar un pequeño resumen para recordarte de qué va el libro y por qué te ha llamado la atención.

Deja un libro cuando la lectura te aburra

Hay lectores a los que les gusta terminar lo que empiezan, y eso no es malo. Pero continuar con un libro, que ya de por sí te aburre, no tiene sentido porque no lo disfrutas. Y si no te diviertes, ¿para qué leerlo? Invierte ese tiempo en otro libro al que le tengas más ganas y que vayas a disfrutar.

Sin embargo, leer libros aburridos, o de mala calidad, sí puede aportarte aprendizaje como autora, ya que podrás ver lo que es bueno, o no, incorporar a tus propias historias. Esta es otra manera de aprovechar un libro que ya de por sí te aburre o que es tedioso de leer.

Diario de lecturas

Además, si llevas un diario de lecturas podrás anotar lo que piensas de los libros que vas devorando a la largo del año. Ya te hablé de algunos diarios aquí.

En este caso, llevar un diario de lecturas te permite tener varios puntos de vista: el de tu yo pasado, y el de tu yo futuro. Es decir: si lees un libro que te ha gustado mucho a la edad de 22 años, y vuelves a releerlo cuando tienes 35, en ese diario podrás ver si continúas pensando lo mismo respecto al texto leído o, por el contrario, ya no encuentras que ese libro sea tan excepcional. Y esto solo significará una cosa: que tú, como autora, habrás madurado, sobre todo en tu forma de escribir.

Programa tu tiempo de lectura

Si eres como yo, que tienes tiempo limitado para leer, puedes ponerte una alarma. Yo uso un reloj de cocina digital, pero cualquiera sirve mientras te avise del tiempo.
Ponerte un tiempo de lectura te ayuda a no dejar el libro parado durante semanas y, aunque sea poco a poco, avanzas. Si por el contrario eres de escuchar audiolibros, aprovecha los trayectos en coche o transporte público; o incluso cuando estás cocinando o haciendo las tareas de casa.

No empieces a leer sagas

Si tienes una saga incompleta, o varias, mejor dejarlas para finales de año para que no te quedes con ganas de conseguir los siguiente ejemplares. Así evitarás la tentación de comprarlos. Además, tendrás la ventaja de poder pedir esas continuaciones el próximo día de reyes 😉

En resumen: todo en la vida equivale a un esfuerzo e, igual que la escritura, la lectura también lo requiere. Y para alimentar lo primero tienes que tener mucho de lo segundo. Leer es tu materia prima para adquirir vocabulario, y esa riqueza te dará las herramientas necesarias para enriquecer tus propias textos.

¿Estás dispuesta a cumplir tus propósitos? ¿Crees que un año será suficiente para bajar tu lista de libros pendientes?

Cuéntamelo en los comentarios.

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