Herramientas para escribir

Cómo crear un personaje de novela 2: tres adjetivos

En el post de la semana pasada viste cómo nace un personaje a partir de la idea y cómo darle un poco de forma. En este segundo artículo sobre cómo crear un personaje de novela voy a contarte cómo caracterizarlo y cómo empezar a darle un poco de volumen para que parezca un poco más real.

Para caracterizar al personaje lo que puedes hacer es darle 3 adjetivos, y pueden ser positivos o negativos, pero te recomiendo que haya mezcla de ambos para construir un personaje gris. ¿Por qué? Porque si las personas no somos perfectas los personajes de novela tampoco. ¿Recuerdas al personaje pianista que ilustró varios ejemplos en el post anterior? Voy a seguir con este personaje hasta completar esta serie de artículos para que tengas una imagen más vívida de cómo trabajo yo a los personajes.

La idea de novela era: un pianista que ha perdido la inspiración para continuar escribiendo partituras.

Antes de darle 3 adjetivos al azar, analizo un poco a ese tipo de personaje teniendo en cuenta la historia que quiero contar. En el caso del ejemplo se ve claramente que la historia tratará de si el pianista volverá a recuperar o no esa inspiración que ha perdido. ¿Qué perfil piensas que tendría un personaje así?

Un perfil como el del pianista se me presenta como un hombre trabajador, con una buena rutina de trabajo. Seguramente no será la primera vez que sufre un bloqueo creativo y puede que hasta haya encontrado un método para solucionar esos bloqueos. Parece un personaje constante.

Si tiene una rutina que lo mantiene muchas horas en casa puede que se trate de un hombre casero; o quizá lo contrario, un hombre que cuando decide que ha terminado de trabajar está deseando salir a tomar el aire. En este caso elijo que sea hogareño.

Es posible también que se pase todo el día escuchando música de otros para inspirarse. Sin embargo, cuando está metido en su mundo odia que lo interrumpan, ya sean interrupciones porque tiene familia, o interrupciones externas de amigos, etc. Parece un personaje solitario. Necesita la soledad para concentrarse en lo que está haciendo.

Ya tenemos los tres adjetivos para este personaje: constante, hogareño y solitario.

No soy psicóloga, pero estos adjetivos nacen de mi percepción, de cómo yo veo a este personaje. Pero tú puedes verle de otra manera y marcar otros adjetivos para él. ¿Para qué sirve este ejercicio de analizar al personaje? Para ubicarlo dentro de la historia que quieres contar. Como ya dije en el post anterior: el personaje debe servir a la historia.

Analiza psicológicamente a tu personaje y en función de ese análisis establece 3 adjetivos que marcarán su personalidad.

¿Cómo analizas a tus personajes antes de darles vida? ¿O no los analizas y creas un personaje que surge en un día de inspiración?

Cuéntamelo en los comentarios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *