Diario de escritora

Cómo evitar la mano del escritor en tus historias

En mi adolescencia empecé escribiendo por inspiración, era 100% escritora de brújula y dejaba que mis personajes se desarrollaran solos, sin pensar en darles un carácter específico.

Hace un tiempo, le dejé leer una de esas novelas a un amigo. Cuando volvimos a vernos, me dijo que se notaba la mano del escritor en la historia. Al principio, no supe a qué se refería, pero reflexionando sobre eso lo vi claro.

¿Qué es la mano del escritor?

Se refiere a que el autor ha manipulado a los personajes de su historia para no hacerles sufrir más de lo necesario. 

Es posible que estés pensando: ¿pero no es el autor el creador de la historia? Sí es el creador, ¿por qué no va a llevar a los personajes por donde él quiera?

Es cierto que el creador puede llevar a sus personajes hacia donde quiera, pero siempre que mantenga la verosimilitud y la coherencia dentro de la historia.

Imagina que tienes un personaje que al inicio de la novela se había quedado en una silla de ruedas debido a un accidente. A lo largo de esta historia de superación, tú, como autor, has vivido el malestar del personaje, su impotencia por no poder volver a caminar, pero también sus alegrías cuando la rehabilitación ha ido dando sus frutos; incluso te sientes bien cuando añadiste a esa chica en las escenas y que al protagonista ha empezado a gustarle. El personaje ha empezado a dar sus primeros pasos para dejar atrás la silla de rueda, pero aún no se sostiene sin la ayuda de las barras a las que se agarra.

Hasta aquí bien. Pero imagina que una noche, después de que la chica visite al protagonista, todavía convalesciente, ella es atacada en plena calle por unos borrachos. El chico lo está viendo todo desde la ventana y en un subidón de adrenalina se levanta de la silla de ruedas y echa a correr escaleras abajo, liándose a puñetazos con tres tíos y saliendo victorioso. Dime la verdad, ¿te ha parecido un final creíble y verosímil?

Seguro que no. A mí, personalmente, me ha decepcionado. A esto me refiero cuando hablo de la mano del escritor. El autor ha sentido pena por el personaje, porque lo ha pasado tan mal, que no ha querido que perdiera también a la chica y ha intervenido en la escena de la pelea, cambiando la historia a su antojo. Si metes tu mano de escritor y manipulas a los personajes, el lector se sentirá decepcionado.

Para evitarlo, además de recomendarte que planifiques sin perder tu creatividad, sería bueno que caracterizaras a tus personajes y dejaras que actuasen con su propia forma de ser, sin intervenir ni meter tu mano de escritor en el desarrollo de la historia.

¿Te has encontrado historias con finales inverosímiles? ¿Has notado que el autor había manipulado al personaje?

Cuéntamelo en los comentarios.

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