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Cuándo escenificar y cuándo resumir escenas en tu novela

Una novela se compone de bastantes escenas, pero no siempre te ves capaz de decidir si esa escena es mejor resumirla (contar), o escenificarla (mostrar).

Recuerda que contar consiste en señalar las características y emociones del personaje, de un espacio o de un objetivo de manera abstracta.

Y mostrar consiste en presentar al personaje mediante lo que hace, lo que piensa, lo que dice y cómo lo dice para que el lector se haga una idea cabal de cómo es el personaje y de cómo siente las emociones.

Recuperaré a Ana y Sara, de las que te hablé en este primer artículo, y en este segundo, para ilustrar el resumen y la escenificación y que, como autora, puedas decidir cuál de las dos aplicar en tu historia en cada momento.

Escenificar lo que debería resumirse

Ana, no solamente le reveló a Sara que fue a ver a su hermano, sino que en el transcurso de un viaje por trabajo voló en avión para visitar Londres y allí conoció al amor de su vida. Sin embargo, Ana empieza así ese relato:

—Cuando mi hermano me dejó en el aeropuerto pasé dos horas dando vueltas. Había un montón de tiendas. Me compré un vestido monísimo que estrenaré en la fiesta de mi tía este verano. También aproveché para cambiarme el móvil, que justo volvió a caérseme de las manos y el cristal terminó de romperse. Además, empezaba a fallarle la memoria. Un desastre.

Sara es condescendiente con su amiga y no deja de alegrarse por ella, pero no comprende por qué Ana está retrasando el momento de hablarle de ese chico que ha conocido y que, según dice Ana, es el amor de su vida.

Lo que está haciendo Ana en este fragmento es escenificar cuando debería resumir. Piénsalo, si estableces este mismo texto dirigido a tu lector, ¿no crees que estará deseando que le cuentes lo que es importante? Si continúas contándole qué hizo Ana antes de coger el avión, el lector se apartará de la historia y perderá el interés, ya que la información que le estás dando es irrelevante para hacer avanzar la historia.

En este caso, Sara tiene suerte porque Ana está delante y le puede pedir que vaya al grano, pero tú no tienes al lector delante para que te diga que le estás aburriendo con sucesos irrelevantes. Lo que Ana tendría que haber hecho es resumir su estancia en el aeropuerto de esta manera: pasé dos horas mirando tiendas. El viaje a Londres fue bien, sin incidentes, y cuando llegué al aeropuerto…

Recuerda: en todos los casos siempre hay excepciones. Si en tu historia es relevante que Ana se compre un vestido de flores, obviamente lo mostrarás para indicarle al lector que eso es importante.

Resumir lo que debería escenificarse

Ana retoma el relato justo en el momento en que desembarca del avión. Sara se mantiene a la expectativa:

—Tuve que esperar para recoger la maleta cuando le vi. Me dio la sensación de que le conocía de toda la vida. Estar con Jorge es genial.

Sara está esperando que Ana le cuente más despacio ese primer contacto, pero no lo está haciendo. Y esta vez Sara le dice que entre en detalles.

Ana vuelve a empezar y escenifica el encuentro.

—Tuve que esperar al menos media hora para recoger la maleta y, cuando levanté la mirada me encontré con sus ojos. Jorge no podía dejar de mirarme, pero es que yo tampoco logré apartar la vista de él. Sentí como si le conociera de toda la vida. Él se acercó y me dijo, en un español bastante fluido, que le había robado la cordura. Al momento salíamos juntos del aeropuerto hacia el hotel. Me invitó a cenar. En el restaurante, me abrió la puerta y me dejó pasar la primera. Luego, como si hubiera leído mis pensamientos, me cogió de las manos y me llevó a la mesa, bajo la luz de las velas. Tiene unas manos muy finas, más que las mías, y le pregunté a qué se dedicaba. Es compositor. Tiene familia en Escocia y su padre fue maestro en Cambridge y…

Sara no deja de sonreír, escuchando atentamente cómo Ana le va desvelando quién es el hombre que le ha robado el corazón.

Ahora ya conoces la diferencia entre escenificar y resumir escenas. Sitúa un escenario en un tiempo y lugar determinados, con unos personajes que actúen, hablen, piensen y sientan. Escenifica lo importante y resume lo irrelevante para no aburrir al lector.

Un ejercicio que puedes practicar es crear una lista de escenarios por los que pasará tu personaje principal. Dentro de cada escenario crea una lluvia de ideas de los acontecimientos que tendrán lugar, anotando si los vas a resumir o a escenificar.

¿Cómo describes tus escenarios? ¿Los resumes o los escenificas según su relevancia en la historia?

Cuéntamelo en los comentarios.

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