Diario de escritora

¿Para quién escribo?

Cuando empecé con la andadura de la escritura, no me planteaba escribir un género concreto, y ni siquiera pensaba en ser escritora, esa decisión vino años más tarde.

En mis inicios, escribía historias románticas. Entonces era adolescente y buscaba encontrar a esa persona especial que te va a hacer feliz. Hoy en día, cuando reflexiono sobre esto, sé que esas ganas de escribir sobre romance no eran porque estuviera buscando a esa persona especial, (todavía no), o, al menos, no conscientemente, sino que ese sentimiento se lleva dentro, porque, como humanos, amar y que te amen es nuestra mayor necesidad.

Por aquel entonces, y hablo del año 1990, no era muy lectora. Me costaba terminar un libro, pero no porque la historia fuera aburrida, sino porque me daba pereza. Recuerdo que en el colegio, en E.G.B, nos reunían una vez por semana en la biblioteca y pasábamos dos horas de clase leyendo un libro que nosotros mismos habíamos escogido. Y ese fue el primer libro que terminé. Comprobar que era capaz de leer un libro entero y disfrutar en el proceso me empujó a querer leer más. A partir de ahí empecé a comprar libros juveniles sin importarme el género, solo buscaba que me gustasen.

Recién cumplidos los 16 empecé a trabajar y me aficioné a leer manga japonés, lo que me permitió descubrir todo tipo de historias diferentes, románticas y de fantasía, incluso de ciencia-ficción, así que mi creatividad se desvió de lo romántico a lo fantástico, y pasé de escribir historias de amor a inventar historias de fantasía que también incluían romance. Y aquel cambio de género me gustó.

Escribí una novela llamada ‘La Diosa de la guerra’ donde la protagonista vive en un mundo fácil pero limitado por leyes y toques de queda nocturnos. Ningún ciudadano puede abandonar la ciudad porque dicen que más allá del desierto que les rodea no hay nada. Pero la protagonista descubre que hay mucho más de lo que el gobierno quiere hacerles creer, y se ve obligada a salir para descubrir qué está pasando. Es una novela de fantasía que publicaré más adelante.

Sin embargo, lo que en realidad me hizo decidirme escribir un género concreto, fueron los libros de Harry Potter. Esos libros me empujaron a desear crear historias sobre magia y seres fantásticos, y es lo que escribo hoy en día. Escribo para todos aquellos a quienes les gusta soñar despiertos, como a mí.

Y tú, ¿para quién escribes? ¿Qué género se te da mejor escribir?

Cuéntamelo en los comentarios.

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